Seguimos con la exposición de la técnica de tiempo de descanso, tiempo fuera,o 1-2-3.
Hay que conocer que pueden responder niños incluso de 2 o 3 años a esta estrategia, para ellos no es menester tener una reunión. Comprensiblemente no pueden llegar a captar lo que va a suceder (aquí los padres deciden si hacerla o no), pero en ese caso se aprende por experiencia, es decir si decidimos ponerla en marcha, pues eso, se pone en práctica y punto.
Cuando hayan disfrutado de 2 o 3 veces el conteo hasta tres, ....empezarán a hacerse a la idea de que algo es distinto ahora. Nosotros ponemos los límites, ellos los reconocen y se adaptan (en un cierto plazo) y a partir de ahí se vuelven más tranquilos y felices (los padres también).
Volvemos a insistir que esta técnica debe usarse, exclusivamente, con conductas molestas o irritantes, incluso peligrosas, que requieran de parte del pequeño una respuesta en un breve espacio de tiempo (unos segundos).
Aquí estamos controlando y deteniendo, no estamos enseñando nuevos comportamientos.
Para enseñar conductas nuevas y mejores existen otras estrategias que explicaremos más adelante.
¿Qué sucede cuándo los pequeños se resisten? A eso iremos en próximos artículos.
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