Los berrinches tienen intención, no son irracionales. No los tendrán sin público.
No hay nada como grabar el comportamiento de los niños. Si lo hacemos en nuestra casa, pronto descubriremos que un buen número de sus rabietas, llantos, berrinches, pucheros, incluso rabietas agresivas sonn manipulativos, pretenden fundamentalmente conseguir lo que quieren a cambio de cesar en su actitud.
Ojo, si cedes ellos aprenden tu punto débil y ya saben cómo tratarte en el futuro. Cambiar luego se hace más difícil.